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Pídeme Algo

Serie vertical · 68 capítulos9:16Biblia y guiones escritos

Obra/Series Verticales/Pídeme Algo

La soledad da otro peso a un gesto sencillo cuando un vigilante nocturno regresa al edificio de trasteros donde creció. Sin nadie a quien acudir, pide a un desconocido que le dé la mano en un pasillo oscuro.

Formato9:16
IdiomaEspañol
EstadoBiblia de la serie y guiones de los capítulos escritos
Capítulos68
Duración por capítuloAproximadamente 1 minuto
Trasteros120
Plantas4

Detrás de la historia

Por qué la hice

Las ganas de recibir una caricia pueden ser tan intensas como la vergüenza de pedirla. Con Rubén, que trabaja de noche en un edificio de trasteros, quise dar peso emocional a los pequeños gestos y a la capacidad de advertir que alguien necesita compañía. Un turno corriente ofrece el comienzo de un romance donde acercarse implica reconocer esa necesidad.

El mundo

Llevo el romance sobrenatural a la soledad reconocible de un trabajo urbano: un edificio de trasteros con cuatro plantas, puertas metálicas numeradas y una pequeña garita. Cuando la luz se apaga por tramos, la distancia entre puertas y el alcance del pulsador adquieren un peso íntimo. El silencio del turno nocturno da otra dimensión a ese espacio cotidiano.

Los personajes

Rubén Alcaide

Vigilante nocturno donde se crio. Rubén trabaja de noche en el edificio donde se crio, con el deseo de tener a alguien a quien acudir. Los años de distancia con su hermana mayor pesan sobre esa necesidad.

Sábado

Hombre de los pasillos. La presencia reservada de Sábado despierta la atención de Rubén durante el largo turno nocturno. Aparenta unos treinta y cinco años y pasa su tiempo en la quietud del edificio.

Nieves Alcaide

Hermana mayor distanciada de Rubén. Nieves sostuvo la casa sin ayuda, cargando con esa responsabilidad como hermana mayor de Rubén. Los años de silencio marcan ahora la distancia entre ella y su hermano menor.

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